La educación vial en el nivel preescolar sienta las bases emocionales y conceptuales sobre las cuales se construirá todo el aprendizaje futuro. El objetivo no es la memorización de reglas, sino la creación de experiencias de aprendizaje positivas y significativas que asocien la seguridad con el cuidado, la protección y el juego. Se busca formar hábitos y reflejos básicos de autocuidado en un entorno lúdico y afectivo.

En el nivel de educación básica, los estudiantes poseen una mayor capacidad de abstracción y desarrollo motriz. El currículo capitaliza estas habilidades para transitar del juego a la simulación realista, enfocándose en la aplicación práctica de normas y en el desarrollo de una conciencia de riesgo. El objetivo es dotar a los niños de las herramientas cognitivas y procedimentales para navegar de forma más segura y autónoma su entorno, principalmente como peatones y ciclistas.

La educación media es una etapa crucial. Los adolescentes están desarrollando su pensamiento abstracto, su identidad y su autonomía, y muchos se preparan para obtener su licencia de conducción. El currículo para este nivel abandona el enfoque prescriptivo y adopta una metodología de análisis crítico y aprendizaje basado en problemas. El objetivo es que los jóvenes no solo conozcan las normas, sino que comprendan profundamente las consecuencias de sus decisiones y desarrollen un sólido marco ético y de responsabilidad cívica para su actuación en el sistema de movilidad.

Desarrollar en los servidores públicos de Colombia las competencias técnicas, estratégicas y de liderazgo necesarias para diseñar, implementar, evaluar y articular políticas, planes, programas y proyectos de seguridad vial, basados en evidencia y en el enfoque de "Sistema Seguro", con el fin de reducir la siniestralidad vial de manera sostenible en sus territorios y áreas de influencia.